
13 junio, 2012
ÉL NO PODRÍA SER EGUCHI....MUCHO MENOS KAWABATA
El dinosaurio, ilustre en la palabra
a media noche posó la mano en su terso seno derecho...
Ella en la penumbra
abrió de golpe los ojos
y divisó más allá de la ventana abierta de la estancia
la libertad.
El bicéfalo de glorias pasadas
pudo haber muerto de impotencia
al recordar que una de sus cabezas hace siglos
ya no levanta babeante mirada furiosa.
Retiró la mano
Coño!!!! Qué vaina tan jodía es la muerte –Dijo.
Ella
carcajeándose por dentro
Fingía dormir.

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..detalle fetichista para Pedro Blas.
